
Sobre tus ojos, alas de águila
que vienen del confín del viento
y van hacia el infinito.
La luz de luna de tu mirada
ilumina mis noches tristes
y me hace ver las estrellas.
Tu voz, coro de pajarillos
de melodioso contenido
da paz a mis sentidos.
Tus pasos cortos y apresurados,
cuyos tacones rezuman añoranza
de encuentros, ausencias...desenlaces.
Tímidos tus movimientos,
pétalos mecidos por el viento.
Repósate en el suelo de mi regazo.
que vienen del confín del viento
y van hacia el infinito.
La luz de luna de tu mirada
ilumina mis noches tristes
y me hace ver las estrellas.
Tu voz, coro de pajarillos
de melodioso contenido
da paz a mis sentidos.
Tus pasos cortos y apresurados,
cuyos tacones rezuman añoranza
de encuentros, ausencias...desenlaces.
Tímidos tus movimientos,
pétalos mecidos por el viento.
Repósate en el suelo de mi regazo.
1 comentario:
Cada poema es una maravilla, ¡Qué chévere!
pero este me recordó a un momento especial allá en ese pueblo lejano, donde las estrellas, se dejaban ver y la luna también.
Que bien que sigas plasmando todo aquel mundo que llevas dentro de ti. una ves más te digo ¡Gracias!. sigue adelante con tus creaciones poéticas.
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