15/05/08

Mortal espina

Espina clavada en mi alma,
insistente gota sobre piedra,
sol que sin reverencia abraza,
aire que asfixia mis venas.

Me hablas con tu equipaje de regreso
palabras que desafían y acechan,

con tus ojos decepcionados de sueños
que atentan la utopía de mi vida.

No consigues más que exasperarme,
hasta perdí la paz de mi inocencia
me clavaste además un puñal,
una herida por tu río de lágrimas.

Musa de ilógicos sentimientos,
sin tregua alguna me estás matando,
te aprovechas de mi ingenuo corazón
que agrietado punzantes iras supura.

Ya siento perder el juicio
y no encuentro salida alguna.
Tan sólo espero que el tiempo
me saque esta mortal espina.

1 comentario:

Anónimo dijo...

"...te aprovechas de mi ingenuo corazón
que agrietado punzantes iras supura..." Este poema tiene un fuerza extraordinaria. Atraviesa todo el ser.Te pregunto ¿creés que con el tiempo se pueda sacar está "espina" o se puede vivir con ella?...además de ser excelente el poema, lleva a reflexionar...Gracias..