13/03/07

Carne de hambre

.
Solté las anclas de mi imaginación
y me cubrió la flor de tus caricias,
fue tu pecho mi dulce de algodón
y sus cerezas fueron mis delicias.

Me elevé muy alto como el viento en vuelo
por dejarme en tus brazos caer tan lento,
para fecundar la tierra de tu húmedo cielo
hasta quedar sin media gota... de aliento.

Nuestra saliva nos colmó la carne de hambre.
Del mismo aire sudado bebimos,
exhalamos los alaridos de nuestra sangre
cuando de insano vértigo reímos.

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