13/03/07

Prejuicios beatos

La punzante tensión
que me oprime el pecho
y cuyo furor busca
reventar mis venas.

Las tediosas noches de insomnio

y el vómito del hambre
que aún no he satisfecho.

Son la culpa de prejuicios beatos,
remordimientos estúpidos

de ídolos rotos
que me persiguen por arrebatarles

lo que me pertenece
y que desde el principio era mío,

mío y tan sólo mío.

No hay comentarios.: