Hoy mi rostro dibuja su tristeza,una lánguida piedra de eternos canales
que surcaron los años bebidos de prisa.
Mi fragancia es aliento pálido
y mi caricia pétrea frialdad,
un sinsabor de afectos huecos.
.
Palabras tímidas se me esconden
por no revelar mis crudas lágrimas
de aquellos hundidos ojos vacíos.
Sin savia se tornó mi árbol seco,
mi piel agrietó y mis huesos empolvan.
Nadie me ve sin sentir escándalo,
todos huyen de mi invisible sombra.
Jamás la luz me fue tan oscura.
Palabras tímidas se me esconden
por no revelar mis crudas lágrimas
de aquellos hundidos ojos vacíos.
Sin savia se tornó mi árbol seco,
mi piel agrietó y mis huesos empolvan.
Nadie me ve sin sentir escándalo,
todos huyen de mi invisible sombra.
Jamás la luz me fue tan oscura.
1 comentario:
has repetido el verso "sin savia se quedó mi árbol seco", que está en un poema anterior. Más variedad tocayo ok? Fernando R.
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