16/03/07

Más turbación

Tuve en mi puño el manojo
de mis sueños líbidos
que acaricié con desbocado vaivén
hasta liberar la turbación del enjambre
de mis pervertidos duendes nocturnos.

Fue un ir y venir del cielo al infierno,
un viaje a lo más recóndito de tu piel,
de donde dilatado salté como un chorro
que antes de tocar suelo desaparece en el abismo.

Al final no queda más que el vacío de la vanidad,
el sentimiento estúpido de la esclavitud.
.
No obstante, al volver mi húmeda noche,
mis pérfidos duendes no hacen más que turbarme
más y más.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

ASUU HERMANO MICHOACANOME SORPRENDE, OBVIAMENTE YO ESTABA SEGURA QUE USTED ERA DE ESAS PERSONAS PERFIL BAJO PERO CON UN GRAN MISTERIO, EN SERIO FELICITO Y APLUDO SU TALENTO, ESPERO UN POEMA A ERIKA, JEJEJE

Anónimo dijo...

Que joda con esos pinches duendes... a mi también me joroban hermano... como le haces a--- para qe dejen de turbarte o pa que dejen que te turbes solito!!!!!! siguele escribiendo.. se ve que aqui naide de entiende!!

Anónimo dijo...

Bueno no sé porque, pero ahi te va un comentario... no solo porque me pediste que lo hiciera, sino porque me parece que este poema no refiere a lo que tus amigos comentaron, no se trata de un poema necesariamente "existencial"; claro, dependiendo de lo que ellos conciben por tal, creo yo es un poema muy bien realizado; su belleza radica en las palabras bien buscadas para ocultar el verdadero sentido, pero sobre todo la ilustración que manejas, es excelente... Bravo por ello.
Ahora si, habiendo cumplido, sin ser necesariamente un cumplido, pues es grato volver a esta página. Que sea la última vez, OK... por hoy, claro(jaja).
Saludos,
Elizabeth.