13/03/07

Sin savia

Hoy mi rostro dibuja su tristeza,
una lánguida piedra de eternos canales
que surcaron los años bebidos de prisa.

Mi fragancia es aliento pálido
y mi caricia pétrea frialdad,
un sinsabor de afectos huecos.
.
Palabras tímidas se me esconden
por no revelar mis crudas lágrimas
de aquellos hundidos ojos vacíos.

Sin savia se tornó mi árbol seco,
mi piel agrietó y mis huesos empolvan.

Nadie me ve sin sentir escándalo,
todos huyen de mi invisible sombra.

Jamás la luz me fue tan oscura.

1 comentario:

Anónimo dijo...

has repetido el verso "sin savia se quedó mi árbol seco", que está en un poema anterior. Más variedad tocayo ok? Fernando R.